Inmuebles y Fideicomisos – La Pareja Perfecta

Cuando alguien se acerca a mi oficina para invertir en un fideicomiso inmobiliario, la pregunta siempre es la misma: ¿creés que es el momento para invertir en inmuebles? Bien, la respuesta la repito una y otra vez: sí, estoy convencido de que sí.

El argentino tiene una tendencia natural a invertir en inmuebles. Esto viene desde hace décadas. Los diferentes vaivenes que ha sufrido nuestro país a lo largo de su historia ha hecho de los ladrillos el refugio para nuestros ahorros. ¿Hay otras alternativas? Sin dudas, y atractivas por cierto. Sin embargo, una y otra vez aparecen los inmuebles como una opción segura e interesante.

En cuanto al fideicomiso inmobiliario, puede haber tantas formas diferentes de llevarlo a cabo como emprendimientos existan. Quizás los más comunes son los fideicomisos inmobiliarios al costo. Las características que tiene esta clase de fideicomiso son, entre otras: otorga una gran seguridad jurídica al emprendimiento (factor clave de esta herramienta), posibilidad de pagar en cuotas durante la construcción del edificio, valor de adquisición menor de mercado y depósito de confianza en el administrador (fiduciario). Estas cualidades no son exclusivas de los desarrollos al costo, ya que varias de ellas son compartidas por todos los fideicomisos.

Ahora bien, volvamos a la pregunta inicial: ¿cuándo es un buen momento para invertir en un fideicomiso inmobiliario? En tiempos de auge, los inversores se vuelcan a los ladrillos con el objetivo de obtener una rentabilidad atrayente, aprovechando el aumento de los valores de los inmuebles. En cambio, en momentos de crisis o incertidumbre, el sector inmobiliario actúa como un refugio de nuestros ahorros. Más aún cuando hay inflación en el medio. Los inversores no esperan grandes rentabilidades, pero sí esperan el resguardo de su patrimonio ante la pérdida de poder adquisitivo de nuestra moneda. Siempre, a corto o largo plazo, los valores de los inmuebles se acomodan a la economía general. A veces en forma inmediata, a veces esperando un poco, pero siempre acompañan el crecimiento de la economía. Aún en el caso de pagar ajustes durante el plazo de obra que eleve el costo estimado, los valores de venta terminan acompañando dichos aumentos.

¿Y el dólar cómo juega en los valores de los inmuebles? En caso de una devaluación, puede ocurrir que durante un tiempo el valor en dólares disminuya. Esto sucedió luego de la crisis de 2001, cuando el dólar subió en un par de semanas de uno a cuatro pesos. Los valores bajaron significativamente (en dólares, no en pesos), pero en el plazo de dos años ya habían recuperado su valor original e inclusive lo superaron.

Además, en épocas de cambios siempre surgen posibilidades.

En esos momentos las variables económicas se modifican, generando situaciones tanto positivas como negativas. Sabemos que una inversión inmobiliaria es a mediano plazo (si buscamos rentabilidad en el muy corto plazo, quizás sea preferible analizar otras opciones).

Si consideramos que durante ese lapso de tiempo las cosas pueden mejorar, entonces habremos entrado primero al mercado cuando los precios comiencen a subir, y esa será una gran ventaja.

Entonces, ¿cualquier inversión en fideicomisos es buen negocio? Claro que no, como cualquier otro negocio. Al momento de evaluar una inversión se deben tener en cuenta varios aspectos: ubicación del emprendimiento, características del edificio, experiencia del desarrollador (y la confianza que podemos llegar a tenerle), comparación de los valores con otras opciones que tengamos al alcance de la mano, etc. Todos ellos son importantes. No recomiendo basarnos sólo en uno, sino analizar las distintas variables en su conjunto y luego sí, tomar la decisión.

No hay que temerle a los fideicomisos inmobiliarios. Al contrario, la seguridad jurídica que conllevan es muy grande. Encapsula el patrimonio para que sólo pueda ser afectado al fin para el cual fue creado. Tampoco hay que temerle a la inversión en inmuebles, históricamente ha sido una buena inversión y no hay razones que indiquen que no lo seguirá siendo. Por eso, cuando me preguntan: ¿creés que es el momento para invertir en inmuebles? Repito, una y otra vez: sí, estoy convencido de que sí.

Fuente:www.mundodinero.com.ar

Autor: FAURE Dario

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